Contenido:» San José como punto de partida » Costa Rica un país con muchas bellezas naturales » La Laguna del Lagarto Lodge » Deportes acuáticos en Guanacaste » Buceo en el Pacífico San José, la capital del país, es un punto de partida desde donde es posible organizar excursiones a cualquier parte del país. Es una ciudad que por su tamaño e infraestructura tiene mucho que ofrecer al turista. Para algunos hablar del turismo en Costa Rica, es hablar de sus bellas playas, sus impresionantes volcanes, su selva, sus bosques nubosos y la gran gama de pájaros que hay en el país. Pero, lamentablemente no muchos se toman el tiempo para descubrir los atractivos de la agradable y hospitalaria ciudad de San José. San José es una ciudad que se presta para caminar y visitar sus museos, mercados, iglesias y otros lugares de interés para el turista. Los domingos se puede disfrutar de una caminata a la Plaza Cultural, un lugar de esparcimiento para los habitantes de la ciudad, a donde van para enterarse de los acontecimientos que el día ofrece. En el Museo de Jade, aparte de una magnifica colección de objetos de jade, podrá usted también apreciar una serie de maravillosas cerámicas, piedras y miniaturas de oro que son testimonio de la historia cultural de diferentes áreas del país. En el Museo de Oro hay una valiosa colección de piezas de oro del mundo Precolombino. También podrá admirar la rara colección de billetes y monedas. El Teatro Nacional es una construcción de 1897, al estilo renacimiento y es sin lugar a dudas uno de los edificios sin comparación que posee el país. Los costarricenses aman su teatro y están orgullosos de él. Anualmente se realizan unas 300 presentaciones de danza, musicales o teatro, muchas de ellas son muy populares y los boletos se agotan muy rápido. 
Costa Rica ofrece innumerables bellezas y aventuras al turista. Lógicamente el hecho de ser una de las democracias más viejas y estables de América, da al turista seguridad y tranquilidad. En Costa Rica puede respirarse un clima de paz en todo el territorio. Lo mejor de nuestro país es su gente, cálida y amable; y por supuesto poseemos muchas bellezas naturales. Playas en diversos colores de arena: café, gris, blancas, beige, rosadas de conchas negras. En fin, usted escoja la playa en la que quiera estar. En el Pacífico Norte las playas son hermosísimas, el clima es muy agradable, soleado y más seco. A Playa Tamarindo y Playa Grande llegan a desovar las tortugas. Playa Flamingo, Nosara, Samara, Graza, Montezuma son algunas de las playas de gran belleza de la península. En el Pacífico Central lo más popular es el Parque Nacional Manuel Antonio, un área protegida junto al mar, con gran diversidad de fauna y flora. Playa Jacó a sólo 2 horas de San José ofrece innumerables servicios de alojamiento, alimentación y vida nocturna. En el Pacífico Sur el clima es más húmedo, con gran cantidad de selvas vírgenes que se entrelazan con el mar y que son un placer para el turista que busca extensas playas desierticas y el contacto directo con la naturaleza. Parque Nacional Corcovado, Bahía Drake y Golfito en la Península de Osa son destino para quienes desean el contacto con la naturaleza, el mar, el sol o disfrutan de la pesca. En el Atlántico está Tortuguero, que es una selva al estilo amazónico, con sus canales repletos de vida animal y flora de exuberancia paradisíaca y otro destino de las tortugas para desovar. Al sur del Atlántico están las playas más visitadas de esta zona, que son Cahuita y Puerto Viejo, con todo el sabor del Caribe en sus comidas, vegetación y estilo de vida. Para quienes no desean ir a la playa, Costa Rica tiene también hermosas montañas y cantidades de volcanes. El Irazú, uno de los volcanes más altos, desde cuyo cráter en día despejado, se pueden observar ambos litorales: el océano Atlántico y el océano Pacífico. El volcán Poás, con uno de los cráteres más grandes del mundo ofrece una hermosa vista desde sus fumarolas y la opción de caminar por su falda hasta la laguna. Y por supuesto, el más impresionante, el Volcán Arenal, en plena actividad, ubicado en la zona norte. Este imponente volcán, famoso por sus estupendas erupciones, junto a la Laguna de Arenal. En noches claras, y desde casi cualquier punto cercano, se pueden observar casi como juegos artificiales las erupciones de este coloso. Están también las magníficas aguas termales desde donde alguna noche, mientras se disfruta del relajante cauce de agua caliente, con un trago en la mano, se observa al Arenal lanzando luminosas erupciones. Hay gran cantidad de lugares para hospedarse especialmente en la Fortuna. ¿Suena al paraíso? Algunas de las buenas razones para visitar Costa Rica y que nos han hecho famosos en todo el mundo son Monteverde, el bosque nuboso uno de los destinos más visitados y el Parque Braulio Carrillo, que están entre las áreas naturales protegidas bajo el régimen de Parques Nacionales. O puede simplemente quedarse en el valle Central, donde nunca es frío, ni nunca es caliente, su temperatura es cálida y fresca durante todo el año y desde ahí planear sus giras turísticas. Hay más volcanes, más playas, más montañas y mucho más que ver y hacer en Costa Rica, pero que es imposible describir con pocas palabras. Lo mejor es venir y experimentar Costa Rica. Escrito por: Erich F Barrantes, Hotel Orquídeas Inn, Alajuela 
Vine a Costa Rica en 1974 como ejecutivo de un banco internacional y nunca en mis sueños más salvajes pensé que éste se convertiría en mi hogar permanente y menos que terminaría como propietario de una casa de campo en la selva. Todo tiene su origen en mi familia quien poseyó una granja en Alemania del este, en donde crecí y que debido a la Segunda Guerra Mundial tuvimos que dejar. Pero, soñaba siempre con tener un pedazo de tierra que podría llamar mía. Este sueño se materializó en 1981. Tenía la oportunidad de comprar 110 hectáreas de selva virgen de primera calidad en la parte norte de Costa Rica, cerca de una aldea pequeña llamada Boca Tapada, unos 12 kilómetros al sur del Río San Juan en la frontera con Nicaragua y a 2 kilómetros al este del Río San Carlos. Por bastante tiempo no sabía qué hacer con la tierra recién adquirida. Vino a mi mente la idea de convertir esta selva en tierra agrícola productiva, cortar los árboles y plantar piña, pimienta, cacao o corazón de palmas. En aquella época la palabra "ecología" todavía no se oía en Costa Rica y había apenas alguna restricción para la tala de árboles. En un cóctel en San José, mientras discutía con un amigo sobre qué hacer me aconsejó a no deforestar esta hermosa tierra, sino que por el contrario conservarla virgen y solamente marcar algunos senderos y construir una casa de campo pequeña. Yo estaba listo para entrar al ecoturismo, una palabra totalmente nueva en Costa Rica. Comencé primero en 1989 con una unidad que consistía en cuatro cuartos, dos cuartos que compartían el cuarto de baño y un balcón espacioso con vista a una de las lagunas. En aquella época no había electricidad en el lugar y, como no me gusta el ruido del generador, instalé paneles solares. Después de dos años de comentarios favorables de visitantes, decidí convertirlo en un hotel de montaña económicamente autosostenible de 20 cuartos y abrí formalmente el negocio en noviembre de 1992. Fui muy afortunado ya que una agencia grande de viajes alemana tomó el hotel en su programa y me envió cada semana grupos de unos 25 turistas para una permanencia de dos noches, que cubrió nuestros gastos a partir del día de la apertura. El principio fue sin embargo, muy difícil. Los autobuses con los primeros grupos no podían llegar directamente hasta el hotel. Los troncos habían destruido el camino de tal manera, que la gente tuvo que caminar el último kilómetro y medio y tuvimos que acarrear las maletas hasta el hotel en jeep. A los turistas no les importaba, porque gozaban del verdor tropical de los alrededores y la quietud, sólo interrumpida por los sonidos de la selva y los cantos de los "pájaros temprano por la mañana". Además de las 110 hectáreas de selva, compré otras 180 hectáreas de tierra para pasto y selva de segunda calidad. Reforesté 40 hectáreas, dejé 82 hectáreas para retoño natural bajo un plan de protección forestal supervisado por el gobierno, he hecho dos lagunas más y he dejado 30 hectáreas como pasto para los caballos que los turistas utilizan. Después he plantado 22 hectáreas con "Corazón de Palma" para satisfacer mi instinto agrícola. El ejemplo ha convencido a nuestro vecino a que conserve 400 hectáreas de selva, de modo que nuestro hotel de selva está realmente rodeado por 620 hectáreas de selva de primerísima calidad, propiedad privada. Lo que realmente hace esta historia especial es el impacto económico que el hotel ha significado para el área, el desarrollo moderno de la región, su gente y el conocimiento de lo que realmente significa la ecología. El hotel no solamente ha creado empleo directo, sino también ingresos indirectos a las nuevas pequeñas empresas. Un compañero local se compró con nuestra ayuda financiera dos barcos de río de motor y nosotros lo contratamos para los viajes de barco ofrecidos a nuestros huéspedes por los ríos San Carlos y San Juan. Actualmente, él nos ha reembolsado el préstamo y opera un negocio próspero, dando servicio no solamente a nosotros, sino también a otra gente. El restaurante pequeño en el puesto fronterizo en la confluencia de los ríos San Carlos y San Juan, vive prácticamente de los huéspedes que el hotel trae a este lugar en los viajes del barco. El hotel no sólo ha abierto la puerta para que el turista vea el nuevo mundo, sino ha ofrecido a sus empleados la oportunidad de ver el mundo exterior. Nuestro cocinero, Adolfo, refugiado de Nicaragua, comenzó como un simple trabajador de granja. Por puro accidente descubrimos su talento para cocinar, le enviamos a la ciudad vecina a un restaurante para entrenamiento y él se convirtió en un excelente cocinero. Todos los huéspedes elogian su arte culinario, hasta el punto que un turista alemán lo invitó por tres meses a Alemania, todos los gastos pagados, para traer la cocina costarricense al viejo mundo. Otro ejemplo es nuestro joven encargado auxiliar y guía turista local, Oscar, que viene de una familia de una pequeña granja vecina. Lo enviamos a San José a tomar lecciones de inglés, después, a través de mis contactos de Rotary, una familia de Rotary en los Estados Unidos le invitó por dos meses para que mejorara su inglés y ahora él lo habla fluido y se ha vuelto un excelente guía turista y guía para los observadores de pájaros. Como he indicado anteriormente, soy miembro del Club Rotary de San José y a través de nuestros contactos con los clubes en los EE.UU., estamos patrocinando cinco escuelas en esta área, todas algo alejadas y muy pobres, careciendo de los materiales más básicos. Dos años consecutivos trajimos a un grupo de cuatro dentistas de Rotary de los EE.UU. a Boca Tapada, con todo su equipo, a dar durante tres días y medio el servicio dental gratis a la gente en el área. Debido a la presencia del hotel, pudimos convencer a la Compañía de Electricidad estatal a que conectara la aldea y el hotel con la red pública de electricidad. Nuestro ejemplo trajo a la gente un nuevo sentido de confianza en sí misma. Al principio, cuando construí el hotel, eran muy escépticos, y pensaban que era una idea loca, ningún turista vendrá a este lugar olvidado por Dios. Pero cuando vieron el éxito, ahora los pobladores vienen a nosotros para obtener consejo sobre toda clase de proyectos nuevos que desean poner en ejecución para crear nuevos empleos. Están orgullosos de que Boca Tapada ahora aparece en todos los mapas y en la mayoría de las guías turísticas internacionales y que incluso aparece en programas internacionales de la TV. Estamos muy orgullosos de haber mostrado cómo el turismo puede contribuir al desarrollo de un área pobre aislada. Cómo valoramos las riquezas de la selva y cómo nosotros, de cierta manera, hemos contribuido a la conciencia para las generaciones futuras, que mantener y preservar la selva puede ser más provechoso que la tala. Escrito por: Vinzenz A. Schmack, La Laguna del Lagarto Lodge, Boca Tapada 
La posibilidad de hacer deportes acuáticos en Costa Rica es ideal, por sus diferentes tipos de playa. En Playa Hermosa de Guanacaste, una de las mejores playas de Costa Rica, puede probar surfing, windsurfing, kitesurfing, wakeboarding y seakayaking. En Sun Tours and Fun se puede alquilar el equipo. Hay escuela para principiantes y hasta vienen a buscarle en el hotel si quiere. Escrito por: Nicola Bertoldi, Blue Dream Hotel & Spa, Playa Papaturro 
Costa Rica se presta para poder hacer casi cualquier actividad que tenga en mente. Sin embargo de las actividades que quizás más llaman la atención es el buceo. Usted logra un contacto con otro mundo, el marino. En las aguas de Guanacaste puede encontrar desde mantarayas, tiburones blancos, cardúmenes pequeños y grandes, anguilas, langostas, y muchas especies más. Ocotal Beach Resort, le ofrece todo en casa, es decir que usted no debe preocuparse por nada, se hospeda con nosotros, y si desea ir a bucear, nosotros le proporcionamos todo, contamos con una tienda de buceo, bien equipada para que usted tenga a su alcance todo lo necesario. Lo mismo sucede si alguno de nuestros huéspedes desea ir de pesca, el hotel le proporciona todo desde las carnadas hasta los botes equipados para esta actividad. En el Golfo de Papagayo habitan marlins, pez vela, atún aleta amarilla y muchos más. Definitivamente sus vacaciones serán inolvidables si viene a Costa Rica, y aún más si se hospeda en Ocotal Beach Resort. ¡Lo esperamos! Escrito por: Adriana Castro E, Ocotal Beach Resort, Playas de Nicoya 
|